Sala Porteria

  • Dependencia de ingreso al convento y utilizado por los frailes franciscanos para recibir la visita de familiares y amigos, y destacan:

    Cristo crucificado, escultura en madera, anónima, siglo XVII, de estilo realista, presenta aplicaciones en plata en el manto de pureza y en las tres potencias o rayos que aparecen insertadas sobre su cabeza. Es posible que esta sea una reducción de la aureola cruciforme y simbolizan las tres potencias del alma: entendimiento, voluntad y memoria.

    Virgen María y San Juan Evangelista, óleo sobre madera, anónimo, siglo XVII, esta obra es de autor anónimo, de una persona aficionada, sin formación, debido a las desproporciones de la Virgen y San Juan y la falta de perspectiva en los fondos. Estas dos obras se encuentran sobre un altar decorado con azulejos limeños, siglo XVII.

    Azulejos, hechos en Lima en 1643, decoran toda la sala, fueron donados por Pedro Jiménez Menacho, acaudalado comerciante español que abastecía de carne a la ciudad y que manda a grabar con los azulejos una leyenda que permanece mutilada en su primera parte, sólo se lee: “…menez Menacho dio de limosna estos azulejos vuestras reverencias le encomienden a dios año de 1643”.

    San Buenaventura, óleo sobre lienzo, hecho en Lima en 1603 por Angelino Medoro. San Buenaventura fue nombrado como Primer cardenal de la orden franciscana por el Papa Gregorio X y biógrafo de San Francisco de Asís. Muere en 1274 mientras asistía al Concilio de Lyon.

    Febrero 4, 2016 - 11:56 pm